¡ Grita ¡¡yame!!.... todo el mundo en seiza para terminar.Nos posicionamos,el nos observa con esa mirada vivaz que tiene y dice: este año que empieza voy a estar muy pesáo, os voy a estar corrigiendo continuamente, mas de lo que ya lo hago, asì que si alguien tiene algùn problema que lo diga y sobre esa persona no me volcarè tanto.( Y yo pensando " bendito problema").Yo soy el primero que intentando que mi compañero lo haga lo mejor posible le intento comunicar lo que debe hacer, pero como con gestos no lo consigo le hablo....... graso error!!!!.No se puede hablar en el dojo, es mas no debería decirle nada a mi compañero de turno.El aikido es experimentar, buscar,intuir y también trabajar, trabajar y mucho.Nos dice, aquí el unico que habla soy yo ( y aquí dice la parte que mas me gusta )" no es por nada "( intentando que nadie se moleste,siempre que nos tiene que decir algo lo dice pero no mira a alguien en particular) pero si nos ponemos a hablar todos a la vez esto en vez de un dojo parecería un gallinero, asi que de aquí en adelante yo soy el unico que puede hablar y el unico que puede corregir. Y termina diciendo " Esto va a ser una dictadura ", un dictadura en el buen senido.
Se que esto va a traer cola pero es que tiene razón, tiene que haber una sola persona que dirija, que controle la situación, que nos diga por donde tenemos que ir. Si todos nos corregimos los unos a los otros¿ para que está el maestro? No haría falta maestro, haríamos el aikido que nosotros creemos , todo muy lejos de la realidad. Si yo lo tengo a èl como maestro es porque me gusta su forma de hacer aikido, su forma de enseñar y comunicar.Si maestro espero que sea una dictadura una buena dictadura.
jueves, 30 de diciembre de 2010
jueves, 16 de diciembre de 2010
Un samurai se presentó delante del Maestro Zen Hakuin y le preguntó:
- ¿Existen realmente el infierno y el paraíso?
- ¿Quién eres tú? -preguntó el Maestro.
- Soy el samurai...
- ¡Tú, un guerrero! -exclamó Hakuin- Pero mírate bien ¿qué señor va a querer tenerte a su servicio. ¡Pareces un mendigo!
La cólera se apoderó del samurai. Aferró su sable y lo desenvainó. Hakuin continuó:
- ¡Ah, incluso tienes un sable! Pero seguramente eres demasiado torpe para cortarme la cabeza.
Fuera de sí, el samurai levantó su sable dispuesto a golpear al Maestro. En ese momento éste le dijo:
- Aquí se abren las puertas del infierno.
Sorprendido por la seguridad tranquila del monje, el samurai envainó el sable y se inclinó respetuosamente.
- ¡Aquí se abren las puertas del paraíso!
- ¿Existen realmente el infierno y el paraíso?
- ¿Quién eres tú? -preguntó el Maestro.
- Soy el samurai...
- ¡Tú, un guerrero! -exclamó Hakuin- Pero mírate bien ¿qué señor va a querer tenerte a su servicio. ¡Pareces un mendigo!
La cólera se apoderó del samurai. Aferró su sable y lo desenvainó. Hakuin continuó:
- ¡Ah, incluso tienes un sable! Pero seguramente eres demasiado torpe para cortarme la cabeza.
Fuera de sí, el samurai levantó su sable dispuesto a golpear al Maestro. En ese momento éste le dijo:
- Aquí se abren las puertas del infierno.
Sorprendido por la seguridad tranquila del monje, el samurai envainó el sable y se inclinó respetuosamente.
- ¡Aquí se abren las puertas del paraíso!
viernes, 10 de diciembre de 2010
I Jornada Gratuita de puertas abiertas de AIKIDO
| Hora | Sábado, 11 de diciembre · 12:00 - 16:00 |
|---|---|
| Lugar | CLUB DE JUDO AYTHAMI RUANO DON PÍO CORONADO 149 (SCHAMANN) Las Palmas, Spain |
| Más información | Seas iniciado o no, y seas del club o no, ven y participa con tu familia en la primera Jornada de Puertas Abiertas. La Jornada consiste en una clase de una hora en la que los iniciados enseñan a sus familiares o amigos unas nociones de Aikido en un ambiente distendido. A la 13:00 h finaliza la actividad y haremos un almuerzo de convivencia con lo que cada un@ lleve!Contacta con nosotros al 610266011 |
Organiza

lunes, 6 de diciembre de 2010
sábado, 4 de diciembre de 2010
Nunca pierda la autenticidad
Conservar nuestra esencia y ser francos con nuestros sentimientos. Compruebe si usted esta respetando su auténtica manera de ser.En ocasiones debemos prescindir de las inquietudes habituales y aislarnos de la situación real para poder recapacitar sobre nosotros y nuestra existencia.
Debemos considerar si realmente nos sentimos identificados con nuestros objetivos en la vida y si sabemos cuales son nuestras debilidades o de que manera procedemos sin dejarnos influenciar por los demás diciéndonos lo que quiere que hagamos. Para mantenernos auténticos debemos:
- Accionar según nuestros intereses y no de acuerdo a lo que los demás quieren que hagamos o seamos.
- Debemos siempre mantener el respeto hacia el prójimo y recibir de la misma manera respeto por parte de los demás, no recibir influencias que lleguen a perturbar nuestros pensamientos reales.
- Hacer una lista de prioridades sobre los valores que determinan las posiciones que tomamos frente a las situaciones que se nos van presentando, considerar si esos valores son puros y si verdaderamente se identifican con nuestra manera de actuar en la vida.
- Aprender a escuchar las opiniones de las demás personas pero siempre manteniéndolas al margen de las nuestras y nuestros objetivos. Ser tolerante frente a lo que decidimos ya que lo hicimos según nuestros principios.
viernes, 3 de diciembre de 2010
INCLINARSE ANTE LA REALIDAD
Parece increíblemente obvia, pero constantemente me encuentro con gente que parece incapaz de ver la diferencia entre entrenar y pelear.
Algunos, por ejemplo, insisten en que tienes que mantener la mirada fija en tu compañero mientras saludas, por si te aporrea en la nuca, te da con la rodilla en la cara o te hace algún otro ataque traicionero.
En su versión contemporánea, esto empezaría con un sofisticado saludo con la gorra: “Pepe Tunante, de la noble familia de los Tunante, a vuestro servicio, caballero. Concededme el honor de un combate a muerte. ¿Navaja trapera o cadena de bicicleta? A vuestra elección”.
Me parece que no tiene sentido confundir el entrenamiento en el dojo —a saber: el estudio de unas técnicas y los principios que las sustentan, en un entorno seguro y con un compañero colaborador— con una especie de reyerta.
En el dojo se siguen ciertas maneras, se trazan límites, y todos los implicados entienden (¿no?) que están entrenando, no peleando. ¿De qué otro modo se pueden practicar técnicas potencialmente letales? ¿De qué otro modo se pueden asimilar los principios mentales y espirituales del arte?
Si el entrenamiento en el dojo tiene que equivaler a un “combate real”, tiene poco sentido llevar uniforme y entrenar descalzos, sobre colchonetas y usando (¡peor todavía!) formas de ataque preestablecidas. ¡Qué poco realista!
¿Podría ser que la confusión se deba al hecho de que tantas artes marciales se han convertido en deportes competitivos? ¿O es que la industria cinematográfica de Hong-Kong ha saturado tanto la mente del público con escenas de buenos y malos zurrándose para demostrar quién tiene el mejor dojo, que esta imagen de celuloide se ha convertido en la única referencia para según quién?
La etiqueta en el dojo es algo que se toma muy en serio en el aikido, donde se considera el saludo una parte importante del mismo, complementaria al aspecto marcial. El acto de hacer una reverencia se originó, al igual que el apretón de manos, como gesto de respeto y confianza. Inclinarse con el corazón lleno de desconfianza contradice su significado. También es de muy mala educación, y la lógica de quienes persisten en hacerlo se me escapa del todo. Estoy abierto a que se me corrija, pero creo que éste es un ejemplo más de una actitud competitiva errónea, que es especialmente inapropiada en el entrenamiento del aikido. También lo vemos en las personas que continuamente resisten las técnicas.
¿De dónde viene esta necesidad desesperada de “realismo”? Debe tratarse de un adelanto moderno, a juzgar por su total ausencia en las formas de entrenamiento antiguas, incluido el aikijujutsu.
No tengo mucha experiencia en “peleas callejeras” (en general voy en coche cuando estoy “en la calle”), así que puede que se me escape algo. La idea de que hay un montón de gente mala “ahí fuera” y que no te puedes fiar de nadie potencia este enfoque negativo del entrenamiento. Pero sospechar constantemente de nuestros semejantes sería una forma de vivir —o más bien de no vivir— bastante lamentable, y seguramente la sociedad no ha llegado todavía a ese triste nivel.
Entrenar la atención (una idea con tantas interpretaciones como defensores) es importante, pero es algo que no depende sólo de la vista. De hecho, muchos maestros de budo instruyen especialmente a sus alumnos para que no miren directamente a los ojos a sus oponentes. No veo que haya un conflicto entre el entrenamiento cooperativo de aikido y el entrenamiento de la atención. En lugar de competir unos con otros, deberíamos esforzarnos en desarrollar nuestra atención consciente durante el entrenamiento, de modo que cada uno de nuestros movimientos cobre vida y no sea una simple repetición mecánica.
Aprender las técnicas de memoria mecánicamente puede llevar a reacciones inconvenientes (por eso se nos advierte contra encasillarnos en la forma) pero no me imagino a nadie yendo tan lejos como para automáticamente hacer una reverencia ante un atacante resuelto a hacerle daño. Hay un chiste sobre el villano, al que el agente de policía tiene sujeto con una llave de muñeca, que hace la señal ortodoxa de sumisión dando una palmada con su mano libre, e inmediatamente sale corriendo cuando el agente por reflejo le suelta. Parece posible, aunque raro, que tales hábitos de entrenamiento puedan manifestarse en mal momento
.
Aunque tengo que admitir que en una ocasión yo mismo me beneficié de un reflejo parecido durante un campamento de aikido en el que me la quisieron jugar. El último día salían voluntarios al tatami para enfrentarse a ataques múltiples con distinto número de ukes. Cuando llegó mi turno, alguien había hecho pasar la voz disimuladamente, y el grupo completo de cincuenta y tantos se puso en pie de un salto y se abalanzó hacia mi. Tras unos frenéticos segundos esquivando a los cabecillas, solté un fuerte kiai, del tipo “¡Aieeeeeeee!” y me dispuse a enfrentar mi destino, pensando que al menos caería luchando.
Para mi sorpresa, todo el mundo dejó de atacarme, se arrodillaron y saludaron educadamente. Al parecer, creyeron que había gritado “¡Yame!” (“¡Alto!”). Resultó ser el kiai más efectivo que hubiera podido desear, aunque me sentí un poco tonto cuando la demoledora fuerza enemiga se evaporó de golpe.
Somos animales de costumbres —producto sin duda de nuestro entorno, de las que no es fácil deshacerse.
Comprobé este hecho hace poco, desde un ángulo diferente, cuando le pregunté a un instructor japonés de alto rango cómo aplicaba sus cuarenta y pico años de aikido a su vida cotidiana.
Sus respuestas fueron fascinantes: “Cuando me emborracho, llego a casa y hago ejercicios de respiración Aiki para reducir los efectos de la resaca por la mañana”. Y también “He acumulado grandes deudas, pero mi entrenamiento me permite tomármelo con filosofía, mientras que una persona corriente (sin entrenamiento) se habría puesto enfermo por la preocupación”.
Al parecer, no se le había ocurrido a este sensei usar sus conocimientos para mantenerse sobrio o llevar mejor sus cuentas. Evidentemente, su entorno todavía ejercía una influencia considerable sobre éL
Publicado por: David Lynch , Aikido Journal
Traducido por: Sergi Recio
Algunos, por ejemplo, insisten en que tienes que mantener la mirada fija en tu compañero mientras saludas, por si te aporrea en la nuca, te da con la rodilla en la cara o te hace algún otro ataque traicionero.Sin embargo, supera mi imaginación el que alguien vaya a saludar en una pelea auténtica —sin entrar en si “pelea” es la palabra adecuada para el aikido— así que no alcanzo a comprender qué tienen estas personas en mente. A menos, claro, que se trate de preservar algún código de honor arcaico, en que los contendientes se inclinan uno ante otro antes de abalanzarse a una bronca a vida o muerte.
En su versión contemporánea, esto empezaría con un sofisticado saludo con la gorra: “Pepe Tunante, de la noble familia de los Tunante, a vuestro servicio, caballero. Concededme el honor de un combate a muerte. ¿Navaja trapera o cadena de bicicleta? A vuestra elección”.
Me parece que no tiene sentido confundir el entrenamiento en el dojo —a saber: el estudio de unas técnicas y los principios que las sustentan, en un entorno seguro y con un compañero colaborador— con una especie de reyerta.
En el dojo se siguen ciertas maneras, se trazan límites, y todos los implicados entienden (¿no?) que están entrenando, no peleando. ¿De qué otro modo se pueden practicar técnicas potencialmente letales? ¿De qué otro modo se pueden asimilar los principios mentales y espirituales del arte?
Si el entrenamiento en el dojo tiene que equivaler a un “combate real”, tiene poco sentido llevar uniforme y entrenar descalzos, sobre colchonetas y usando (¡peor todavía!) formas de ataque preestablecidas. ¡Qué poco realista!
¿Podría ser que la confusión se deba al hecho de que tantas artes marciales se han convertido en deportes competitivos? ¿O es que la industria cinematográfica de Hong-Kong ha saturado tanto la mente del público con escenas de buenos y malos zurrándose para demostrar quién tiene el mejor dojo, que esta imagen de celuloide se ha convertido en la única referencia para según quién?
La etiqueta en el dojo es algo que se toma muy en serio en el aikido, donde se considera el saludo una parte importante del mismo, complementaria al aspecto marcial. El acto de hacer una reverencia se originó, al igual que el apretón de manos, como gesto de respeto y confianza. Inclinarse con el corazón lleno de desconfianza contradice su significado. También es de muy mala educación, y la lógica de quienes persisten en hacerlo se me escapa del todo. Estoy abierto a que se me corrija, pero creo que éste es un ejemplo más de una actitud competitiva errónea, que es especialmente inapropiada en el entrenamiento del aikido. También lo vemos en las personas que continuamente resisten las técnicas.
¿De dónde viene esta necesidad desesperada de “realismo”? Debe tratarse de un adelanto moderno, a juzgar por su total ausencia en las formas de entrenamiento antiguas, incluido el aikijujutsu.
No tengo mucha experiencia en “peleas callejeras” (en general voy en coche cuando estoy “en la calle”), así que puede que se me escape algo. La idea de que hay un montón de gente mala “ahí fuera” y que no te puedes fiar de nadie potencia este enfoque negativo del entrenamiento. Pero sospechar constantemente de nuestros semejantes sería una forma de vivir —o más bien de no vivir— bastante lamentable, y seguramente la sociedad no ha llegado todavía a ese triste nivel.
Entrenar la atención (una idea con tantas interpretaciones como defensores) es importante, pero es algo que no depende sólo de la vista. De hecho, muchos maestros de budo instruyen especialmente a sus alumnos para que no miren directamente a los ojos a sus oponentes. No veo que haya un conflicto entre el entrenamiento cooperativo de aikido y el entrenamiento de la atención. En lugar de competir unos con otros, deberíamos esforzarnos en desarrollar nuestra atención consciente durante el entrenamiento, de modo que cada uno de nuestros movimientos cobre vida y no sea una simple repetición mecánica.
Aprender las técnicas de memoria mecánicamente puede llevar a reacciones inconvenientes (por eso se nos advierte contra encasillarnos en la forma) pero no me imagino a nadie yendo tan lejos como para automáticamente hacer una reverencia ante un atacante resuelto a hacerle daño. Hay un chiste sobre el villano, al que el agente de policía tiene sujeto con una llave de muñeca, que hace la señal ortodoxa de sumisión dando una palmada con su mano libre, e inmediatamente sale corriendo cuando el agente por reflejo le suelta. Parece posible, aunque raro, que tales hábitos de entrenamiento puedan manifestarse en mal momento
.
Aunque tengo que admitir que en una ocasión yo mismo me beneficié de un reflejo parecido durante un campamento de aikido en el que me la quisieron jugar. El último día salían voluntarios al tatami para enfrentarse a ataques múltiples con distinto número de ukes. Cuando llegó mi turno, alguien había hecho pasar la voz disimuladamente, y el grupo completo de cincuenta y tantos se puso en pie de un salto y se abalanzó hacia mi. Tras unos frenéticos segundos esquivando a los cabecillas, solté un fuerte kiai, del tipo “¡Aieeeeeeee!” y me dispuse a enfrentar mi destino, pensando que al menos caería luchando.
Para mi sorpresa, todo el mundo dejó de atacarme, se arrodillaron y saludaron educadamente. Al parecer, creyeron que había gritado “¡Yame!” (“¡Alto!”). Resultó ser el kiai más efectivo que hubiera podido desear, aunque me sentí un poco tonto cuando la demoledora fuerza enemiga se evaporó de golpe.
Somos animales de costumbres —producto sin duda de nuestro entorno, de las que no es fácil deshacerse.
Comprobé este hecho hace poco, desde un ángulo diferente, cuando le pregunté a un instructor japonés de alto rango cómo aplicaba sus cuarenta y pico años de aikido a su vida cotidiana.
Sus respuestas fueron fascinantes: “Cuando me emborracho, llego a casa y hago ejercicios de respiración Aiki para reducir los efectos de la resaca por la mañana”. Y también “He acumulado grandes deudas, pero mi entrenamiento me permite tomármelo con filosofía, mientras que una persona corriente (sin entrenamiento) se habría puesto enfermo por la preocupación”.
Al parecer, no se le había ocurrido a este sensei usar sus conocimientos para mantenerse sobrio o llevar mejor sus cuentas. Evidentemente, su entorno todavía ejercía una influencia considerable sobre éL
Publicado por: David Lynch , Aikido Journal
Traducido por: Sergi Recio
jueves, 2 de diciembre de 2010
SUEÑO
Ahora bien, si tenemos problemas para lograr conciliar el sueño, es que podemos utilizar a las hojas secas de valeriana como uno de los remedios naturales para dormir; a estas se les debe recoger en una porción de dos cucharaditas para colocarlas en una taza de agua que se encuentre hirviendo, la cual debemos de tapar y dejar reposar hasta que se enfríe.
La preparación anterior debemos de tomar y beber justo antes de ir a la cama, con lo que podremos notar que el sueño se apodera de nuestro cuerpo.
Otro de los remedios naturales para dormir viene a ser utilizando a un vaso con leche, al cual le deberemos de colocar a fuego lento para adicionar una cucharadita de miel justo antes de que la leche empiece a hervir, preparación que debemos de mezclar bien para que la miel se llegue a disolver y homogeneizar con la leche. Esta preparación debemos de beberla mientras se encuentra caliente.
También podríamos preparar un té usando dos cucharaditas de hojas de manzanilla que se encuentren bien secas, las cuales al colocar en una taza de agua hirviendo las dejaremos reposar a manera de una infusión; la preparación también es buena para conciliar el sueño si la tomamos antes de acostarnos.Pero tenemos también un remedio natural para dormir de lo más simple y sencillo, mismo que consta de poder mezclar en un vaso de agua tibia a una cucharada de miel, preparación que debemos de revolver para que llegue a ser homogénea y también que debemos de beber antes de disponernos a ir a la cama.
martes, 30 de noviembre de 2010
Ejercicios y visualizaciones para eliminar el estresEstos ejercicios te ayudarán a combatir el estrés y al mismo tiempo atraer la abundancia y mejorar tu autoestima.
Todos sabemos que el estres afecta a tu salud,así que ahí van unos ejercicios y visualizaciones para eliminar el estres.
Visualizaciones
El propósito de la visualización es clarificar los pensamientos para dominar la ansiedad, tensión y estrés mental. La visualización se debe usar cuando tengas la intención específica de lograr una meta o también para bajar los niveles de estrés, miedo y ansiedad producido por los pensamientos.
Es importante realizar la visualización en un lugar tranquilo, donde no haya distracciones o perturbaciones de ningún tipo, a medida que más lo practiques percibirás mejores resultados.
Para practicar el ejercicio de visualización, intenta utilizar todos tus sentidos, juega con tu intuición y creatividad, añádele elementos, crea tu propia técnica de visualización.
Con la visualización estas permitiendo liberar tu mente, enviando mensajes a tu cerebro que al cerrar tus ojos e iniciar este proceso, tu cuerpo y mente descansara y permitirá manifestar el poder del sincrodestino para atraer tus deseos.
Afirmaciones
El poder de las afirmaciones es brutal ya que programa en tu cerebro conductas relacionadas con las afirmaciones en las que te estás enfocando.
Debes aprender la técnica correcta para realizar las afirmaciones que básicamente consiste de 3 elementos:
* Deben realizarse en tiempo presente: “Yo soy” “Me encuentro”
* Deben realizarse en tiempo personal “Yo”
* Siempre deben ser positivas
A medida que repitas las afirmaciones durante un tiempo prolongado y pongas en práctica tus objetivos, verás que tus resultados se aceleran dramáticamente.
Recuerda que todo es un sabio proceso, el universo es inteligente y tu lo eres más porque eres parte de él.
Ejercicios energéticos
Los ejercicios energéticos son medios de empoderamiento personal que atraen a tu vida la energía exacta para lograr tus fines.
Todo en la vida depende de la energía, así que es indispensable que dejes fluirla a través de tu cuerpo.
Existen 5 tipos de ejercicios energéticos que te llenan de vitalidad:
* Ejercicios energéticos para liberar
* Ejercicios energéticos para confiar
* Ejercicios energéticos para recibir
* Ejercicios energéticos para recibir abundancia
* Ejercicios energéticos para abrirse.
Meditación
La meditación es un proceso que despeja tu mente y abre la fuente de todas las posibilidades.
La meditación hace que descongestiones a tu cerebro de toda aquella basura mental que habita en él, permitiendo desconectarte de tus problemas y encontrado una solución fácil a los mismos después de realizar sesiones de meditación.
Toma por lo menos algunos minutos de tu tiempo en la mañana en realizar alguna sesión de meditación para iniciar tus actividades con mucha energia.Estoy seguro que si practicas la meditación más seguido te sentirás más relajado y más alerta para detectar oportunidades maravillosas de éxito y crecimiento personal.
Todos sabemos que el estres afecta a tu salud,así que ahí van unos ejercicios y visualizaciones para eliminar el estres.
Visualizaciones

El propósito de la visualización es clarificar los pensamientos para dominar la ansiedad, tensión y estrés mental. La visualización se debe usar cuando tengas la intención específica de lograr una meta o también para bajar los niveles de estrés, miedo y ansiedad producido por los pensamientos.
Es importante realizar la visualización en un lugar tranquilo, donde no haya distracciones o perturbaciones de ningún tipo, a medida que más lo practiques percibirás mejores resultados.
Para practicar el ejercicio de visualización, intenta utilizar todos tus sentidos, juega con tu intuición y creatividad, añádele elementos, crea tu propia técnica de visualización.
Con la visualización estas permitiendo liberar tu mente, enviando mensajes a tu cerebro que al cerrar tus ojos e iniciar este proceso, tu cuerpo y mente descansara y permitirá manifestar el poder del sincrodestino para atraer tus deseos.
Afirmaciones
El poder de las afirmaciones es brutal ya que programa en tu cerebro conductas relacionadas con las afirmaciones en las que te estás enfocando.
Debes aprender la técnica correcta para realizar las afirmaciones que básicamente consiste de 3 elementos:
* Deben realizarse en tiempo presente: “Yo soy” “Me encuentro”
* Deben realizarse en tiempo personal “Yo”
* Siempre deben ser positivas
A medida que repitas las afirmaciones durante un tiempo prolongado y pongas en práctica tus objetivos, verás que tus resultados se aceleran dramáticamente.
Recuerda que todo es un sabio proceso, el universo es inteligente y tu lo eres más porque eres parte de él.
Ejercicios energéticos
Los ejercicios energéticos son medios de empoderamiento personal que atraen a tu vida la energía exacta para lograr tus fines.
Todo en la vida depende de la energía, así que es indispensable que dejes fluirla a través de tu cuerpo.
Existen 5 tipos de ejercicios energéticos que te llenan de vitalidad:
* Ejercicios energéticos para liberar
* Ejercicios energéticos para confiar
* Ejercicios energéticos para recibir
* Ejercicios energéticos para recibir abundancia
* Ejercicios energéticos para abrirse.
Meditación
La meditación es un proceso que despeja tu mente y abre la fuente de todas las posibilidades.
La meditación hace que descongestiones a tu cerebro de toda aquella basura mental que habita en él, permitiendo desconectarte de tus problemas y encontrado una solución fácil a los mismos después de realizar sesiones de meditación.
Toma por lo menos algunos minutos de tu tiempo en la mañana en realizar alguna sesión de meditación para iniciar tus actividades con mucha energia.Estoy seguro que si practicas la meditación más seguido te sentirás más relajado y más alerta para detectar oportunidades maravillosas de éxito y crecimiento personal.
domingo, 28 de noviembre de 2010
Atari and Ikkyo 07 (Helsinki)_Seishiro Endo Shihan
viernes, 26 de noviembre de 2010
VALORES EN EL DOJO
Las Siete Virtudes del Budo son:
Jin: Benebolencia,
Gi: Rectitud, Justicia,
Rei: Respeto, etiqueta,
Shi: Sabiduría ,
Chin: Fe, Confianza,
Gen: Dureza con uno mismo pero compasión con los demás,
Ju: Valentía
Uno de los valores del Aikido es el respeto. Se deberá poner especial cuidado en asumir este valor mostrándolo hacia:
Los alumnos tienen que aceptar los valores inherentes a la práctica tradicional del Aikido, considerándolo no como deporte sino como un camino de mejoramiento personal en todos los sentidos y aceptando el compromiso y esfuerzo que ello supone.
Jin: Benebolencia,
Gi: Rectitud, Justicia,
Rei: Respeto, etiqueta,
Shi: Sabiduría ,
Chin: Fe, Confianza,
Gen: Dureza con uno mismo pero compasión con los demás,
Ju: Valentía
Uno de los valores del Aikido es el respeto. Se deberá poner especial cuidado en asumir este valor mostrándolo hacia:
-El dojo, como lugar espiritual de desarrollo personal.
-Nuestros compañeros de práctica, como ayudantes para nuestro aprendizaje.
-Los Sempai, como alumnos más antiguos y de mayor experiencia.
-El Sensei, como el transmisor del Budo y guía en la práctica del Aikido.
Al fundador del Aikido, Morihei Ueshiba O’ Sensei. Este respeto se debe cultivar y mostrar de la manera correcta mediante el adecuado conocimiento y práctica de la etiqueta:
UNIFORME DE PRÁCTICA
Los alumnos nuevos podrán asistir a clase sin el keikogi reglamentario unicamente durante las dos primeras semanas de clase. A partir de entonces se deberá de efectuar la práctica con el keikogi o uniforme reglamentario de Aikido (chaqueta blanca de aikido, pantalon blanco de aikido y cinturón).
ASEO E HIGIENE
Se exige una escrupulosa higiene personal tanto corporalmente como del uniforme de práctica.
Antes de cada clase es obligatorio desprenderse de todo tipo de cadenas, anillos, pulseras y piercings, en prevención de accidentes.
Las uñas deberán mantenerse cortas y adecuadamente limadas, evitando riesgos de arañazos a compañeros.
No se puede llevar bajo el kimono ningún tipo de camiseta a excepción de las mujeres que deben usarla blancao negra.
COMPORTAMIENTO EN EL DOJOProcedimiento para la recogida de un diploma de pase de grado
Palabras básicas para la comprensión de la explicación:
Dojo: el lugar físico y espiritual donde se practica
Shomen: lugar de honor del Dojo donde se coloca el retrato del fundador, caligrafías simbólicas etc. También llamado Shinza.
Ritsu Rei: Saludo formal en posición de pie.
Za Rei: Saludo formal en posición Seiza.
Seiza: posición de sentarse de rodillas del Aikido.
Onegaishimasu: “por favor”, se utiliza a menudo
en el sentido de “por favor enseñame ayudame en la práctica”.
Arigato Gozaimashita: forma respetuosa de decir gracias.
Sensei: Maestro. Es la forma en la que te tienes que dirigirte al Sensei.
Antes de entrar al tatami coloca tu calzado al borde del mismo con los talones pegando en el borde. Al entrar haces Ritsu Rei hacia el Shomen como señal de respeto hacia el dojo y pide mentalmente (Onegaishimasu) al espíritu del Dojo el progresar mediante la práctica.
Si llegas tarde a la clase, cosa que debes evitar si es posible, espera al borde del tatami hasta que el Sensei te salude y te dé permiso para entrar, haz entonces Ritsu Rei hacia el profesor y a continuación adopta la postura de seiza y haz Za Rei hacia el Shomen. Si te has retrasado mucho, calienta un poco por ti mismo en un rincón y luego saluda de nuevo al profesor para indicarle que te incorporas con todo el mundo a la práctica que se esté realizando.
Si tienes que abandonar la clase antes de que ésta termine indícaselo al profesor antes de que empiece la clase y cuando te marches haz Ritsu Rei al Sensei y Za Rei al Shomen. Si es una urgencia porque te sientes indispuesto indícaselo al Sensei en ese momento y haz Ritsu Rei al profesor y al Shomen antes de marcharte.
Al incorporarte a una fila de compañeros sentados en seiza hazlo caminando por detrás hasta llegar a tu sitio y dí Onegaishimasu antes de entrar entre los dos compañeros.
Al comienzo de la clase y al final de ésta se hacen una serie de saludos formales de respeto; su dinámica es la siguiente:
A la voz de Sereitsu de un Sempai encargado por el Sensei para ello, formamos una fila enfrente del profesor, quedando el Shomen a nuestra izquierda. Nos sentamos por orden de grado y antigüedad con los alumnos más antiguos más cercanos al Shomen. Luego seguimos las siguientes ordenes que da el Sempai encargado:
Heisoku: juntamos los pies.
Seiza: nos sentamos formalmente.
Mokuso: entornamos los párpados y enfocamos la vista con los ojos medio cerrados sobre el tatami a unos dos metros de distancia. Colocamos la mano derecha sobre la mano izquierda sobre nuestro regazo con las palmas hacia arriba. Serenamos nuestra mente, la duración depende del profesor.
Mokuso Yame: finalizamos la meditación. Esta orden la da el Sensei.
Shomen ni Rei*: nos giramos hacia el Shomen y saludamos en silencio.
Sensei ni Rei*: Saludamos al profesor diciendo Onegaishimasu si es al comienzo de la clase y Arigato gozaimashita si es al final.
El profesor se levanta y luego lo hacen los alumnos por grados (todos los negros de forma simultanea, todos los marrones, etc. Otagaini Rei: saludamos de pie simbólicamente a todos nuestros compañeros.
*Nota: si es al final de la clase los puntos 5 y 6 se intercambian, primero se hace Sensei ni Rei y luego Shomen ni Rei.
Durante la clase cada vez que comiences a practicar con un compañero debes saludarlo formalmente diciendo Onegaishimasu y también cuando termines de practicar con el diciendo Arigato gozai mashita.
Si pasas un arma de entrenamiento a un compañero debes de hacerlo de la forma correcta con ambas manos y haciendo una ligera reverencia al tiempo, el que lo recibe lo hace de forma similar.
1. LevantarseEsta es la forma tradicional, en la que el sensei se sienta en el Joseki (lugar de honor) y no da en ningún momento la espalda al Shomen.
2. Colocarse frente al presidente del tribunal a unos 4 o 5 m. y saludar de pie.
3. Avanzar hasta aprox. 2m del presidente del tribunal y sentarse en seiza.
4. Saludar respetuosamente en seiza.
5. El presidente lleva a cabo la lectura del diploma y/o dice unas palabras.
6. Avanzar en Shikko y recoger el diploma inclinando ligeramente el cuerpo en señal de respeto.
7. Retroceder en andando en shikko de espaldas hasta el punto anterior y dejar el diploma a nuestra izq. en el suelo para poder saludar.
8. Saludar respetuosamente, recoger el diploma.
9. Levantarse, retroceder andando de espalda hasta el punto de partida y saludar de pie.
10. Volver a nuestro sitio.
El siguiente dibujo es un esquema de las partes de un Dojo y la forma de sentarse de sus miembros al comienzo y final de una clase.
Los alumnos tienen que aceptar los valores inherentes a la práctica tradicional del Aikido, considerándolo no como deporte sino como un camino de mejoramiento personal en todos los sentidos y aceptando el compromiso y esfuerzo que ello supone.
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